2.000 fotos después: por qué me hice mi propio conversor de imágenes

El infierno de las dos mil fotos

Todo empezó por pura frustración. Para optimizar fotos, añadir la marca de agua, recortar o convertir formatos siempre acababa dependiendo de páginas web. Con un par de fotos, no había problema: subes, esperas tu turno, descargas y listo.

Pero cuando tienes que publicar 2.000 fotos repartidas en varias galerías de WordPress, la cosa se convierte en un infierno. Subir lotes a mano, respetar límites de tamaño, aplicar la marca de agua una y otra vez, repetir el mismo proceso decenas de veces en webs distintas... Lo que debía ser una tarde se convertía en días.

Nadie sabe lo que necesitas mejor que tú

Al final caí en la cuenta de algo muy simple: nadie mejor que yo sabía lo que necesitaba y cómo lo necesitaba. Sabía programar, así que dejé de buscar la web perfecta y me hice mi propia aplicación, adaptada exactamente a mi flujo de trabajo.

Le puse Alixeiraaligerar, en gallego — porque de eso se trata: de aligerar el trabajo pesado con imágenes.

Qué hace

Es una herramienta de escritorio, en Python, que funciona 100% sin conexión:

  • Conversión por lotes a WebP o JPEG
  • Ajuste de cada archivo a un tamaño objetivo exacto en KB (ideal para límites de CMS)
  • Redimensionado masivo
  • Marca de agua aplicada automáticamente a todo el lote
  • Salida organizada en ZIPs, con informes de lo procesado

Lo que antes eran tardes de subir y descargar fotos en webs ajenas, ahora es un proceso local que va solo.

Meses después

No es un proyecto de escaparate: llevo meses usándola de verdad y estoy realmente contento con el resultado. Tanto que he decidido publicar la versión 1.0 para quien esté en la misma situación.

Si alguna vez has tenido que preparar cientos de fotos para publicar, ya sabes por qué existe.

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